Nuestros desayunos de fin de semana son especiales; nos gusta tomarnos nuestro tiempo para disfrutarlos. Si podemos hacerlos nosotros, mucho mejor: como hacer tortitas, crepes o pan, mermeladas, tomate triturado o mantequilla.
Nuestro desayuno de este fin de semana va a ser el siguiente; a continuación, te cuento todo lo que necesitamos para prepararlo.
La mantequilla es uno de nuestros imprescindibles para el desayuno; la podemos hacer nosotros, aquí te cuento cómo; también podemos comprarla en el supermercado o en tiendas especializadas. Para esta ocasión, hemos elegido una mantequilla francesa elaborada con los ingredientes esenciales: nata y cristales de sal, que le aportan un sabor y una textura muy interesantes, y que es equilibrada y perfecta para consumir en crudo. Además, su color amarillento va a hacer que destaque en la mantequillera donde la vamos a servir y guardar, la Mantequillera de agua francesa de Ibili, de cerámica y preciosa. Para que nuestra mantequilla quede perfecta para untar, debemos rellenar la tapa con mantequilla y la base con agua hasta donde indique la señal. También podemos agregar un poco de sal al agua. Para untar la mantequilla vamos a utilizar una espátula para mantequilla.
En cuanto al pan, si hemos hecho la mantequilla nosotros, nos ha sobrado suero con el que podemos hacer pan de maíz con suero de leche y semillas de girasol. Pero también podemos comprarlo en nuestra panadería de confianza, como este pan con nueces y pasas. Para servirlo y cortarlo, he elegido la Tabla para Pan de Madera Smart para cortar pan de Ibili, de bambú natural.
Nos ponemos con el café hecho en cafetera italiana, la que vamos a utilizar hoy es la Cafetera Express Moca Blue de 10 tazas. He pensado que, si le damos un toque especial, como a la manzana, puede estar mejor. Pero antes, ¿sabes cómo preparar la taza de café perfecta con una cafetera italiana? En casa lo solemos preparar siguiendo los siguientes pasos, lo primero es desenroscar la parte superior de la cafetera y sacar el portafiltro; rellenamos la base de la cafetera con agua hasta la válvula y colocamos el portafiltro que rellenamos con café, aunque en esta ocasión, vamos a poner un poco de manzana antes de rellenarlo de café; nivelamos el café pero sin apretar; colocamos la parte superior de la cafetera y enroscamos hasta que quede bien cerrada; ponemos a fuego medio y, cuando el café haya subido hasta la mitad de la cafetera, apagamos el fuego y esperamos a que suba el resto del café. El resultado que vamos a obtener es un café más intenso, con un toque afrutado y más cuerpo. El café que solemos tener en casa es molido de tueste natural con un molido universal.
Me encanta mi taza nueva para tomar café por las mañanas; es de gres esmaltado, de tamaño ideal y con un diseño moderno y funcional.
Para nuestros desayunos del fin de semana, intentamos tomar un poco de zumo de naranja. Por las mañanas me despierto un poco deshidratada y necesito líquido con urgencia, el zumo natural o embotellado; si no tenemos suficiente tiempo para exprimir las naranjas, es para mí un imprescindible.
Nos servimos un poco de zumo en un vaso, vertemos el café en la taza, nos cortamos unas rebanadas de pan, untamos la mantequilla y a disfrutar de nuestro desayuno especial de domingo, en buena compañía. Porque, a veces, las cosas sencillas como cocinar… o preparar y disfrutar de un delicioso y aromático desayuno son pequeños accidentes que hacen que la vida se saboree mejor…
Bon appétit!

