Mi pequeña heroína: Paloma A.

viernes, 8 de marzo de 2019

Seguimos en la semana de la mujer, una buena fecha para dar visibilidad a todas esas heroínas que están a nuestro alrededor pasando desapercibidas. 

Hoy es del Día Internacional de la Mujer y para celebrarlo volvemos a destacar la historia de una de esas mujeres generosas, fuertes y maravillosas que hacen cosas increíbles y que nadie cuenta. 

Esta iniciativa la comenzó Sara y nos la explica en este post en su blog Medias y Tintas. Ya os he hablado sobre mi madre y sobre PiedadEn esta ocasión os hablaré sobre mi amiga Paloma.




Su infancia fue muy feliz viviendo con sus padres, hermanos y abuelos maternos. Siempre rodeada de gente ya que sus padres tenían amigos con hijos y se reunían con frecuencia.  

Su padre tenía dos trabajos por lo que pasaba poco tiempo en casa, su tiempo libre siempre lo pasaba con ellos, llevándolos a la Casa de Campo, al parque de atracciones o al zoo, les enseñó a jugar a juegos de mesa como el Mastermind, un juego de ingenio y reflexión que muy poca gente conoce y que ella ha transmitido a sus hijos. 

Su abuela era una mujer muy absorbente con su hija, hasta tal punto que su padre decide coger a su mujer e hijos y mudarse a Alcorcón con ellos.

La ausencia de su padre, la relación con sus abuelos, sobre todo con su abuela, los cambios de domicilio... hicieron que Paloma se escapara de casa con tan solo 10 años. Su padre la encontró en casa de su mejor amiga. 

Su padre decidió dejar su trabajo de montador de lentes para cañones en Cuatro Caminos para seguir a jornada completa en la óptica en Torrejón, donde se trasladó con su familia. Sus abuelos maternos no tardaron en mudarse a Torrejón siguiendo a su hija.




Su adolescencia fue más complicada, sufrió la ausencia de su madre en continua hospitalización, tras haberse descubierto un bulto en una mama. Cuando su madre fallece, sus abuelos se mudan a su casa para ayudar a su padre a cuidar de sus hermanos y de ella. Fueron cuatro años muy duros de convivencia, hasta la muerte de su abuela. El padre de Paloma trabajaba mucho y la abuela empezó a tratarla como trataba a su madre. Incluso intentó que dejara los estudios para que se quedara con ella a cuidar la casa. Paloma consiguió terminar el instituto y hacer una carrera compaginándolos con el cuidado de la casa y su trabajo. 

Con 18 años comienza una relación con Antonio, ocho años más tarde se casan. Paloma se prometió a sí misma que construiría una familia con valores y luchó por ello. Motiva a sus hijos a leer, comunicarse, valorar lo positivo y cambiar los aspectos negativos... Lo hace con cuentos, con ilusión, con cariño...

Siempre ha estado rodeada de amigos que le han apoyado en todo momento y con los que ha viajado, convivido... se siente muy querida por ellos y con los que siente un afecto recíproco. 

Pero la vida le tenía preparadas varias sorpresas más a Paloma: el fallecimiento de su abuelo; la enfermedad de su padre, cáncer de colon, y de su hermana pequeña, cáncer de mama, a la misma edad a la que lo sufrió su madre; su padre recae y fallece; a la mujer de su padre le diagnostican cáncer de mama. Ella siempre recordará lo que le decía su abuelo: "hay que vivir y vivir feliz, aunque vivamos menos". 




A lo largo de estos años, muy duros para Paloma, la relación con su marido se ve afectada, ya no solo por todo lo anterior sino también por temas económicos. La crisis  económica tampoco ayudaba a que tanto ella como su marido encontraran trabajo con facilidad.

El fallecimiento de su abuelo, la marcha de su hija a Canadá durante un año,  la enfermedad de su hermana, la muerte de su padre y que se siente poco apoyada por su marido, hacen que se sienta muy sola y que le lleve a una depresión y pedirle, años más tarde, la separación para comenzar una nueva etapa, donde está descubriendo su faceta de emprendedora. 

Como podéis ver, Paloma es una mujer fuerte, luchadora, que ha superado todos los obstáculos que la vida le ha puesto en su camino, que han sido muchos, sin perder la sonrisa. Ha vivido rodeada del cáncer, se encuentra en pleno divorcio y no ha dejado de luchar por su familia y su creciendo tanto personal como profesional. Sin duda, es un ejemplo a seguir. 




Paloma aprovecha sus vivencias para ayudar a otras personas en la AECC de Azuqueca,  cuya sede está ubicada en el local nº8 del edificio del Foro que se accede desde la calle Segovia. 

Esta mujer positiva nos enseña que hay que luchar por nuestros sueños, amar y apoyar a las personas que queremos y ser generosos con ellos. Que debemos educar a nuestros hijos con amor, valores y cultura, jugando es más fácil. Que la vida puede ser dura pero también es bonita. Nos muestra que somos más fuertes de lo que creemos y que valemos más de lo que pensamos. 

Esta es mi pequeña heroína. ¿Cuál es la tuya?

¡¡Feliz Día de la Mujer!!

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1 comentarios

  1. Que Bonita historia ,se me han saltado las lágrimas .Esa es una Bonita historia y anónima, como otras tantas de mujeres.Feliz día de la Mujer

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